El origen de las danzas y bailes lo tenemos que buscar en el propio origen del hombre, así cuando el hombre tenía conciencia de las leyes naturales, por las cuales germinan las semillas, se cura una enfermedad etc. Surge en el hombre un estado emocional sobre-excitado, no aliviado por la razón y si desahogado por el movimiento corporal. Asimilando así en la mente primitiva del hombre causa-efecto, quedando establecida como acto ritual que repetirán, cuando se vean en la necesidad de que germine el grano, brille el sol o caiga la lluvia.
De esta manera todo evento importante en la vida de la sociedad primitiva ira acompañada por danzas adecuadas; un nacimiento, la llegada de un joven a la pubertad, el matrimonio, el acecho a la caza, a la lluvia, a la muerte etc.
Por eso las primeras manifestaciones musicales de los pueblos primitivos estaban unidas al movimiento.
Música y Danza existen desde que la humanidad sintió la necesidad de invocar a las fuerzas de la naturaleza.
Formas y ritmos que fueron evolucionando e incorporándose al ritmo que evolucionaba la sociedad y con él, el hombre y su pensamiento, sus creencias, su religión, sus formas de divertimento y sus trabajos.
Es por eso que gracias a la literatura, pintura o la escultura, hallamos referencias en la edad media, donde ya existían danzas antiguas como la CAROLA, que parece ser tuvo dos formas: LA BRANLE, o danza en corro y LA FARANDOLA o danza en fila.